
Deja de caminar por vista
“Porque por fe andamos, no por vista.” 2 Corintios 5:7
Cuando enfrentamos presión, dolor o incertidumbre, a menudo descubrimos una reacción automática en nuestro interior: en lugar de mirar hacia adelante y avanzar hacia lo que Dios ha prometido, nos sentimos tentados a regresar a lo que ya conocemos, aunque sea disfuncional o limitado. Lo familiar, aunque imperfecto, nos brinda una sensación de seguridad; nos da la ilusión de control y consuelo, mientras que lo desconocido provoca temor y ansiedad. Esta tendencia revela lo profundamente humanos que somos: buscamos refugio en la comodidad del pasado, incluso cuando sabemos que ese lugar no nos conduce a la plenitud que Dios tiene preparada para nosotros.
El pasado no requiere fe. Caminar por lo que ya conocemos no nos desafía, no nos obliga a confiar, ni nos hace depender de Dios. En cambio, el futuro sí exige fe, porque es incierto, invisible y no podemos dominarlo por nuestras propias fuerzas. Es precisamente cuando la vida se vuelve más difícil que se nos presenta la oportunidad de elegir: podemos aferrarnos a los viejos patrones que nos ofrecen seguridad temporal, o podemos dar pasos de fe hacia lo que Dios ha preparado, confiando en Su guía y en Sus promesas. Cada prueba, cada presión, es un llamado a decidir si caminaremos según la lógica humana o según la fe divina.
La lucha interna se intensifica porque nuestra naturaleza tiende a repetir lo que es conocido. Cuando nos sentimos amenazados, reaccionamos como antes: nos dejamos llevar por la frustración, el miedo o la autosuficiencia, y el “viejo yo” que Jesús ya ha transformado parece resurgir. Sin embargo, la vida nueva en Cristo no se puede vivir guiándonos únicamente por lo que vemos o sentimos. El crecimiento espiritual requiere una ruptura con los patrones antiguos, una disposición a soltar lo familiar y a abrir espacio para que Dios nos forme de maneras que aún no comprendemos completamente.
La fe, entonces, se convierte en el fundamento de nuestra vida en lo invisible. Creer en lo que Dios está haciendo dentro de nosotros es más real y poderoso que cualquier circunstancia que podamos percibir con nuestros ojos. Cada acto de confianza, cada entrega de control, nos permite alinearnos con Su propósito y avanzar hacia la plenitud que Él ha prometido. La vida en Cristo no se construye sobre certezas visibles, sino sobre la seguridad de que Su Espíritu está obrando, incluso en medio de lo desconocido. Caminar por fe significa mirar más allá de lo evidente y creer que lo que Dios está formando en nosotros es verdadero, duradero y perfecto.
Imagina que vas caminando por un bosque que siempre has visitado. Conoces el camino, puedes recorrerlo de memoria. De pronto, alguien te invita a explorar un sendero nuevo, sin huellas, sin señales, sin marcas.
El viejo camino te llama porque es cómodo. Pero el nuevo camino es el que te lleva a un destino diferente.
Tu pasado es el camino marchitado; tu futuro en Dios es ese sendero nuevo que te pide fe para dar el siguiente paso.
Historia Bíblica para Meditar
Cuando Dios saca al pueblo de Israel de Egipto, la primera reacción del pueblo ante la dificultad fue: “Mejor volvamos a Egipto.” Aunque Egipto representaba esclavitud, era lo conocido. Era lo que podían “ver”.
Dios quería llevarlos a una tierra nueva, pero ellos preferían lo viejo por miedo a lo invisible.
Ese es el mismo dilema del corazón humano: preferimos la prisión conocida antes que la libertad incierta.
Dios no te sacó de tu viejo camino para que vivas mirando atrás. Te sacó para llevarte a un futuro que solo se puede alcanzar caminando por fe.
Contexto Bíblico
Pablo enseñó que la vida cristiana consiste en extendernos hacia lo que está delante (Filipenses 3:13).
Esto implica:
- soltar el pasado,
- dejar de actuar como antes,
- creer lo que Dios dijo aunque no lo veo aún,
- y avanzar aunque no sienta fuerza.
La fe no ignora la realidad.
La fe elige la promesa por encima de la memoria.
No se guía por lo que siente, sino por lo que Dios ya habló.
Oración Guiada
Señor, hoy dejo de caminar por lo que veo. Renuncio a regresar al pasado cuando me siento inseguro. Ayúdame a confiar más en Tu voz que en mis emociones. Enséñame a caminar por fe, aun cuando no entiendo, a avanzar cuando tengo miedo, y a creer cuando mis ojos no ven nada todavía. Tómame de la mano y guíame hacia lo nuevo. Amén.
Lectura Bíblica Para Hoy
- 2 Corintios 5:7 ““Porque por fe andamos, no por vista.”
- Hebreos 11:1–6 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
- Éxodo 14:10–14 “Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto. Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
- Salmo 37:23–24 “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.”
Ejercicio Práctico
Identifica un área donde estás actuando como antes.
Luego escribe estas dos frases:
- “Así reaccionaba antes…”
- “Así quiero reaccionar ahora, caminando por fe…”
Ora sobre esa diferencia y decide hoy actuar como la persona nueva en Cristo, no como la del pasado.
Consejo de Autocuidado
Haz una pausa para respirar profundamente 3 minutos.
La ansiedad te hace mirar atrás; la calma te permite ver hacia adelante.
Tu cuerpo también necesita fe: necesita descanso.
Cita Inspiradora
“El futuro que Dios te prometió no se alcanza con los ojos: se alcanza con pasos de fe.”
Ritual de Cierre
Coloca tus manos sobre tus ojos y di:
“Señor, no quiero ver solo con mis ojos; quiero ver con mi fe.”
Luego extiende tus manos hacia adelante como símbolo de avanzar hacia lo nuevo.
Desafío de Amor Propio del Día
Haz una acción que te dé miedo, pero que sabes que te hace crecer:
comenzar algo, hablar de algo, pedir ayuda, poner límites, orar en voz alta.
Demuéstrate a ti mismo que puedes avanzar.
Espacio para Reflexionar
- ¿En qué momentos regreso al pasado por miedo?
- ¿Qué decisión necesito tomar por fe?
- ¿Qué estoy viendo con mis ojos que me impide ver con mi fe?
- ¿Qué paso puedo dar hoy hacia el futuro de Dios?
